SIKORSKY  SEA KING

EN LA ANTÁRTIDA

 
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Autor: José Luis Orgeria
Fotos de la maqueta: Livio Mostini
jlorgeira@arnet.com.ar
El autor agradece a mecánicos, pilotos y comandante de la 2da. Escuadrilla Aeronaval de Ataque de la Armada Argentina por la amistad demostrada en las Campañas Antárticas de Verano 1986/87 a 1999/2000

Antecedentes.

El helicóptero, como soporte logístico, fue utilizado por la Armada Argentina en Antártida por primera vez en la XVIIa Campaña Antártica de Verano (CAV), a mediados de los años `50. En esa oportunidad, operaron desde las cubiertas de los buques ARA “Bahía Buen Suceso” y ARA “Bahía Aguirre”. El evento le correspondió a los Sikorsky S-55, los que fueron  utilizados hasta 1970.
La necesidad de la utilización de helicópteros en Antártida reside en el hecho de que, en algunas bases, el aprovisionamiento sólo puede ser realizado por este medio. Tal es el caso de la Base Belgrano II, ubicada sobre el nunatak Bertrab, en la Barrera de Hielos Filchner, continente antártico. Esta estación está ubicada a una distancia de 5 a 8 km del Mar de Weddell (dependiendo de las dimensiones de la barrera de hielos, la cual presenta fuertes variaciones anuales). Incluso en áreas donde las operaciones logísticas pueden realizarse por medio de embarcaciones, el uso de helicópteros facilita en gran medida las tareas, tanto en términos de esfuerzo como en tiempo. Además constituye un invaluable instrumento de observación y relevamiento aéreo para tareas científicas, logísticas y de rescate. Todas estas funciones son llevadas a cabo por los  Sikorsky Sea King de la Armada Argentina (que operan embarcados) y por los Bell 212 de la Fuerza Aérea Argentina, con base en la isla Marambio. Estas útlimas máquinas recibieron el apodo de “Ford T”, a causa del característico sonido semejante a un viejo Ford de los años ’30 que producen sus dos palas del rotor principal al girar a una velocidad mayor a la del sonido.
Los Sikorsky Sea King operan en la 2da. Escuadrilla Aeronaval de Ataque de la Armada Argentina con asiento en la Base Aeronaval Comandante Espora. En Antártida operaron hasta 1989 sobre las cubiertas del Transporte Polar Bahía Paraíso (hasta su hundimiento al oeste de la península antártica) y lo continúan haciendo a bordo del rompehielos Almirante Irízar, cuyo hangar permite el alojamiento de dos unidades.

La maqueta.

Conociendo mi pasión por el hobbies, los mecánicos y pilotos del 2-H-233, a quienes ya conocía de CAV anteriores, me pusieron literalmente el helicóptero “en bandeja” para fotografiarlo en detalle. Prometí al entonces comandante de la 2da. Escuadrilla, Cap. Miguel Fajre, que a partir de esas fotografías, le construiría un modelo del 2-H-233 para la CAV siguiente. En efecto; en 1997 obsequié a la escuadrilla un 2-H-233 en escala 1/72, el cual, me han dicho, aun está bajo una caja de vidrio en las instalaciones de la escuadrilla.
Decidí entonces construir uno para mí. Por esas cosas del mercado, el único kit disponible en plaza por entonces era el de Fujimi, cuya versión es SH-3H. Más tarde, los muy entendidos en el tema me indicaron que éste era tal vez el mejor kit existente en escala 1/72. Y en realidad es excelente. Las modificaciones a realizar sobre este kit para su conversión al modelo argentino son bastante sencillas, aunque debemos estar atentos a ciertos detalles que no están en el kit original debido a que fueron (y continúan siendo) agregados por los mismos mecánicos. Una verdadera “argentinización”. Estos detalles los comentaremos a continuación.
La versión escogida entonces representa al Sikorsky Sea King 2-H-233, 0677, de la 2da. Escuadrilla Aeronaval de Ataque de la Armada Argentina con asiento en la Base Aeronaval Comandante Espora tal como operó en el verano de 1996 a bordo del rompehielos Alte. Irízar en territorio antártico. Se muestra con el aspecto que presenta cuando es guardado en el hangar del rompehielos; es decir, con los sistemas de trincas asegurados a fin de ahorrar espacio y evitar daños por el movimiento del buque.

Interiores.

El primer paso en su construcción fue el corte sobre la maqueta de las puertas de acceso principal en el costado de babor, la cual viene originalmente sellada. Luego construí la puerta de acceso con plasticard, la cual consiste de dos partes: el panel superior (con la ventanilla), y la escalerilla de acceso ventral (Figura 1A). Del  interior se eliminaron todas las consolas y paneles de separación del kit original incluida la abertura ventral de la sonoboya, la cual, obviamente, es retirada para operaciones en Antártida. Cuidado: aunque la sonoboya está ausente, se observa en el piso un chapón de aproximadamente 1 m de diámetro que indica el lugar de la misma. Este chapón, simplemente atornillado al piso, es luego retirado cuando debe reinstalarse el sistema acústico. Luego se agregó una silla ubicada inmediatamente detrás de la cabina de mando, la cual suele ser ocupada por uno de los mecánicos de la aeronave y (detalle importante por ser un elemento infaltable) agregué un matafuegos inmediatamente delante de esta silla, el cual está “casi en el camino” y visible desde el exterior (Figura 2).

FIGURA 1A Hay que destacar que en Antártida, los interiores de de estos “helos” están vacíos. Sólo se observan las sillas plegadizas para el transporte de pax. Por lo tanto, se utilizaron las sillas originales del kit (que corresponden exactamente a la versión argentina), a las cuales se agregaron las correas de seguridad. Al fondo del habitáculo, sobre babor, construí un pequeño armario (taquilla) donde se guardan elementos de limpieza (escobas, trapos de piso, etc.). Detalle no menos importante, porque aun en operaciones, los muchachos mantienen a sus máquinas impecables.
Por el costado de estribor decidí dejar abierta la compuerta del acceso principal para que puedan observarse los detalles interiores. El kit ofrece opcionalmente la posicion cerrada o abierta de esta compuerta. Atención: si escogemos la posición abierta, debemos tener en cuenta un detalle. Mientras están en preparativos en la cubierta de vuelo, el acceso al interior de las máquinas por esta compuerta está vedado por una cinta que la atraviesa en todo su ancho (Figuras 3 y 4). El interior se completó con el agregado de una serie de cables que representan los sistemas de comunicación entre los tripulantes, eléctricos e hidráulicos que corren por todo el interior del fuselaje, especialmente en la zona del techo.
FIGURA 1B FIGURA 2 FIGURA 4
FIGURA 3  

 

Arriba:
Izquierda: Fig. 1B, Centro: Fig. 2, Derecha: Fig. 4

Izquierda: Fig. 3

Exteriores.

Para darle más dinamismo a la maqueta, decidí representarla con la unidad de rotor de cola abierta (plegada), tal como se muestra cuando está guardado en el hangar. Para ello, la pieza fue cortada, separada del resto del fuselaje y colocada en posición de abierta para permitir la vista de los sistemas interiores de control. En la parte ventral del kit construí el chinguillo de carga, desde el cual se fijan los cables donde cuelgan las cargas (rollings de combustible, cajones de provisiones, etc.).

FIGURA 5 FIGURA 6

Arriba: Figura 6

Izquierda: Figura 5
FIGURA 7 AIzquierda: Fig 7A

 

 

 

 

 

 

 

Abajo: Fig 7C

El rotor principal fue modificado para mostrarlo expandido hacia atrás en posición de hangaraje (Figuras 5 y 6). A continuación se fabricó el complejo sistema de trincas que mantiene a las aspas en posición segura (Figuras 7A,7B, 7C). Esto fue hecho con cables rígidos de electricidad de 1 mm de diametro, los cuales imitan los gruesos caños de acero con los que está construido el sistema original. Este paso hay que hacerlo con cierta paciencia y cuidado, ya que debe respetarse la posición final exacta de las aspas, las cuales están sostenidas por este sistema. Esto es: tres aspas hacia atrás sobre el eje longitudinal del helicoptero y las dos restantes hacia atrás, cada una a ambos lados del fuselaje. El trabajo del rotor principal se complementa con el cableado eléctrico del mismo y con el agregado de fundas protectoras en los extremos de las aspas más sus respectivas cintas de advertencia. Las fundas fueron hechas con cinta de papel; originalmente son de lona plástica  gruesa, muy similar a las lonas cobertoras que utilizan los camiones de transporte de carga.Otros detalles agregados al exterior del kit consisten en la construcción de las balsas de emergencia, ubicadas a ambos costados de los carenados del tren de aterrizaje y el guinche de emergencia que cuelga de su motor (en el costado de estribor). Uno de los detalles a tener en cuenta son los espejos retrovisores, ubicados inmediatamente por debajo del plexiglás verde de la parte superior de la cabina (Figura 1A y 1B). Éstos fueron agregados por los mecánicos, quienes me dijeron que compraron los espejos... ¡en una casa de repuestos de autos!
FIGURA 7C
FIGURA 7BFigura 7B
FIGURA 7B
Figura 8. Diferentes tipos de banderines de identificación observados en los Seaking antárticos. Ambos tipos se superponen a la palabra ARMADA Los detalles que completan los exteriores se refieren a las diferentes antenas (distribuidas por casi todo el fuselaje) y otros agregados menores. Respecto de las antenas, se han agregado siete antenas externas  VHF, UHF y equipos de navegación Collins, todas ausentes en el kit original, por lo que debieron ser construidas.
Un detalle interesante a tener en cuenta en la terminación exterior de la maqueta se refiere a las insignias de identificación. En primer lugar, la máquina que será volada por el comandante de la escuadrilla siempre es identificada por un chapón que se ubica en dos guías aplicadas sobre el fuselaje con este fin, a babor, inmediatamente por debajo de la ventanilla. He observado dos tipos de modelos diferentes de este chapón de identificación (Figura 8). Ambos consisten de un triángulo blanco, pero en un caso éste se ubica sobre un fondo azul oscuro; en el otro caso sobre un fondo gris claro y es cruzado, en todo su ancho, por una banda azul oscura. En cualquiera de los casos, una vez que la chapa identificatoria está ubicada sobre sus guías, oculta parcialmente a la palabra ARMADA (Figura 1A, Figura 2). La construcción de este chapón es muy sencilla, utilizándose una pequeña lámina de plasticard.


 

Calcas, esquemas de color y algunas variaciones interesantes.

La coloración aplicada fue azul (Humbrol n° 77, Matt Navy Blue) en superficies dorsales y gris claro (Humbrol nº 64) en superficies ventrales. En los interiores se aplicó gris imprimación oscuro (Humbrol nº 27). La coloración actual del 2-H-233 fue aplicada durante 1996 a la mayoría de las unidades de la escuadrilla, a excepción de los Sea King Agusta 2-H-238 y 2-H-239 que hasta 1997 conservaban la coloración típica de blanco-gris. Hasta 1997, el 2-H-233 era el único helicóptero de la unidad cuyas insignias y esténciles están íntegramente pintado en gris baja visibilidad; otros ejemplares presentan los esténciles en letras amarillas con recuadro de fondo negro.
Izquierda: Figura 9. Emblema del rompehielos Almirante Para la terminación del kit se utilizaron calcas Phoenix, que ofrece dos versiones completas en baja visibilidad en una misma plancha (2-H-233 y 2-H-232), incluidos los escudos de la unidad. El escudo del rompehielos Alte. Irízar (en la proa, a babor) está ausente en la plancha de calcas y fue realizado a mano sobre plancha virgen (Figura 9).
Y ahora que estamos hablando de emblemas, una aclaración. Los modelistas que deseen representar los Sea King Agusta 2-H-236 y 2-H-237 (hundidos en el Transporte Polar Bahía Paraíso), deben tener en cuenta que el único escudo que estas máquinas portaban al momento del naufragio era el de la Dirección Nacional del Antártico (ya que fueron adquiridos con fondos de ésa Institución oficial;
Figura 10). Los escudos de la unidad y del rompehielos estaban ausentes (detalle muy interesante..., ya que incluso el 2-H-235, pintado en dos tonos de verde, presentaba al menos el emblema de la unidad, Figura 11). Y a propósito del 2-H-235, en 1997 me resultaba extraño el hecho de que fuera la única unidad en servicio pintada en dos tonos de verdes. Cuando consulté el porqué al comandante de la escuadrilla, su respuesta me sorprendió. Esta máquina había participado de ciertas acciones de intrusión en la zona del Canal de Beagle y más tarde en las Islas Malvinas, para lo cual se la “vistió” de ambas tonalidades de verde, mimetización bastante más apropiada para aquella zona de operaciones. Pero una vez que las maniobras finalizaron, los hombres de la escuadrilla “se encariñaron” y decidieron conservar por unos años más esta particular coloración, hasta que finalmente fue repintado en el esquema estandar de la unidad.

 

Izquierda  Isotipo de la Dirección Nacional del Antártico, presente en los Sea King Agusta

Por último, debe tenerse en cuenta que las fotografías del 2-H-233 que sirvieron para la realización de esta maqueta, fueron tomadas entre junio de 1996 y enero de 1997, es decir, cuando este ejemplar estaba recién pintado. Por este motivo, la maqueta no muestra signos de descascaramiento o desgaste.

FIGURA 10 FIGURA 11

Figura 10

Figura 11

¿Azul grisáceo o gris azulado?

Una de las eternas discusiones que los modelistas tenemos se refiere a las coloraciones originales que portaban las aeronaves que representamos en maquetas. La mayoría de las veces reproducimos aviones, barcos, tanques, etc., que ya no existen o que existen en museos pero con esquemas no originales. En estos casos, tenemos que confiar en fotografías blanco y negro, raras y desteñidas fotos color de la época, relatos de sobrevivientes, etc. .. pero por sobre todo, tenemos que aprender a confiar en nuestra propia capacidad de observación.
Yo tuve la suerte de estar al lado del Me 262A-1a (n° 50071), el único que Alemania posee. Y la coloración que presentaba en 1972 no era para nada la original, ni ninguna otra que pudieras conseguir en las pinturas que normalmente adquirimos en las casas de hobbies. Por eso, si me viene en gana pintar mi 262 en dos tonos de marrón tierra semejantes a los usados por los Panther Ausf. A del Panzer-befehlswagen, desafío a que alguien me demuestre que estoy equivocado.
Esta introducción es sólo para indicar que la coloración externa del 2-H-232 (y de muchos otros modelos de cualquier época) es extremadamente variable según la incidencia de la luz. Y mientras miraba al Sea King en la cubierta de vuelo, me preguntaba: ¿es azul grisáceo o gris azulado?
Este efecto de “distorsión del color” es especialmente evidente en tonos brillantes o especulares, como el caso de los Sea King o Super Etendard de la Armada Argentina. Al tratarse de matices brillantes, la superficie de la aeronave refleja la luz del sol casi en la misma intensidad en que llega a ésta.  Esto significa que la superficie cambiará de aspecto según se trate de un día parcialmente nublado, espesamente nublado o soleado. Incluso los colores mate resultan alterados de acuerdo a la luz solar. Al tomar una fotografía la cámara capta estas diferencias de color, pero no así algunos modelistas (entre los que me incluyo), quienes, por una inexplicable costumbre, continuamos sujetos a las rígidas cartillas de colores, las cuales nos dicen que el color que debemos usar es el XX cuando en la realidad estamos viendo el ZZ. ¿A quién no le ha sucedido esto?

Las figuras 12 y 13  ejemplifican este caso. Ambas fotos fueron tomadas el mismo día, pero con incidencia diferente de la luz solar. De acuerdo a la Serie Aeronaval n° 4 de Núñez Padín, los
Sea King están pintados dorsalmente con FS 26176. No pude encontrar ninguna pintura con tal equivalencia de Federal Standard.

Decidí entonces no atarme al prejuicio de las cartillas de colores, los FS... y me puse en la búsqueda de un color independiente que mostrara, sobre la maqueta, las mismas variaciones que yo observaba en el helicóptero real.

Figura 12 Figura 13

Después de mucho probar, encontré una pintura que respondía exactamente de la misma forma: la n° 77 de Humbrol, que no es el FS 26176.
¿Cómo fue que lo comprobé? Muy simple. Aerografié varias veces una maqueta en desuso (un F-104 1/72 al que denomino “banco de pruebas”) y lo sometí a diferentes horarios de luz, sobre todo en presencia de nubes, las cuales abundan en Antártida. Como resultado obtuve variaciones de color en la maqueta exactamente iguales a la de las figuras 12 y 13. Entonces, sin lugar a dudas, decidí que ése era el color correcto. No me molesté en averiguar cuál era el FS equivalente, o en cuál cartilla figuraba... Ése era el color que estaba buscando.

En conclusión: mi opinión es que debemos trabajar con una adecuada y confiable referencia histórica, pero sin anular nuestro criterio de observación.

Encerando los pisos, digo,  maquetas...

La pintura Humbrol n° 77 tiene un acabado opaco o mate. Nuestros Sea King tienen acabado brillante. No satinado, sino brillante. Desde un tiempo atrás estuve experimentando con acabados satinados y brillantes para las maquetas, y encontré una forma de “barnizar” muy económica, sencilla y de excelentes resultados que terminé adoptando para todos mis modelos navales: la cera líquida para pisos. Una vez que el modelo está terminado, humedezco un pincel grueso (n° 8) en cera líquida para pisos y simplemente mojo toda la superficie, asegurandome de que no se produzcan chorreados. Aun si esto ocurre, no hay que preocuparse, ya que seca parejo y sin manchas, sólo que demora un poco más que el resto. Seca asombrosamente rápido (unos 15 a 20 min., dependiendo de la temperatura ambiente). Entonces, podemos darle una segunda mano... ¡y listo!
La marca que yo uso es Ceramicol, que puede encontrarse en cualquier supermercado. Creo que otras marcas pueden ser igualmente útiles. La ventaja del encerado de maquetas es obvia. Es un proceso rápido, sencillo, extremadamente económico y con resultados duraderos y muy realistas. Debido al secado rápido, nunca existe el riesgo de que se te adhieran pelusas o motas de tierra. Una vez encerado, se pueden lustrar o pulir las superficies para hacerlas aun más brillantes. Y lo más importante: protege muy bien al modelo de la tierra del ambiente. Una vez seco, si se posan pelusas sobre la superficie, bastará con soplar para eliminarlas, porque gracias a la cera, éstas no pueden adherirse. Responde perfectamente sobre las calcas y la pintura, tanto acrílicas como esmaltes. De hecho, mis primeros modelos encerados tienen ya unos 5 años y no se observan alteraciones ni de la pintura ni de las calcas.

Referencias bibliográficas.


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