por Emilio Renes
Modificado, traducido y
actualizado del
articulo original en Panzernet
El fotograbado es el
complemento más frecuentemente utilizado en modelismo, es una técnica más
antigua que la fotografia, pero su utilización para la obtención de piezas
sólidas "estampadas" tiene su origen en la Segunda Guerra Mundial, cuando se
construyeron las miras de puntería de los aviones utilizando esta técnica.
No es el objetivo de este
articulo crear una alternativa a los fotograbados existentes en el mercado
(Eduard, Aber, etc), ya que seria imposible conseguir su calidad con los métodos
que se van a describir, pero es interesante disponer de una herramienta que nos
permitirá crear nuestras propias piezas con unas características que jamás se
podrían conseguir con otras técnicas de scratch (rejillas, hebillas, cierres,
paneles complejos, etc). Por otra parte, el aspecto artesanal permite realizar
figuras que no serían viables en un fotograbado comercial, a costa de cierta
paciencia.
Materiales
necesarios
1. Una computadora
decente y un buen programa de dibujo vectorial (Corel Draw 8.0 o superior, Abobe
Photoshop, etc) .Es imprescindible que el programa sea capaz de dibujar con
escalas exactas.
- Una impresora con
una resolución superior a 600 dpi, sea láser o chorro de tinta. Las impresoras
con resolución gráfica inferior a 300 dpi producen un desagradable efecto de
escalonamiento en las líneas oblicuas cuando son muy pequeñas
- Papel adecuado al
tipo de impresora. El papel con la impresión ideal tendría que ser
completamente opaco a la luz donde esté la tinta del dibujo y completamente
transparente en las zonas blancas. En el caso de las impresoras de chorro de
tinta, las transparencias de alta calidad reúnen estas características, aunque
son muy caras (las ideales son
las transparencias adhesivas marca Epson o Pelikan).Cuando se trate de
impresoras láser, las láminas de acetato pueden ser útiles, pero ojo, cuando
el toner está algo bajo, si miramos a trasluz una zona pintada de negro en una
lámina de acetato observaremos minúsculos agujeritos, lo cual puede arruinar
el resultado final. La solución consiste en retocar dichas zonas con un
marcador negro, o disminuir el tiempo de exposición (ver más adelante). Otra
alternativa con las impresoras láser es hacer el dibujo en papel vegetal o
papel normal e impregnarlo en aceite de parafina o algo que lo haga traslúcido
y no manche excesivamente.
- Lámina de metal.
Los fotograbados se pueden hacer de cobre, latón, zinc (mejor no), níquel o
aluminio. Habitualmente emplearemos lamina de latón/cobre de 0,1 o 0,2 mm. La
lamina de 0,1 se puede encontrar a un costo desmesurado en ciertas tiendas de
materiales artísticos ($ 40 /m). La lámina de 0,2 mm la podemos encontrar en
almacenes de metales especializados y más barata.
- Laca fotosensible. El principio del fotograbado es recubrir
el metal con una sustancia que en contacto con la luz ultravioleta se hace
soluble a un revelador, quedando sobre la zona no expuesta una imagen idéntica
a la plantilla que hemos dibujado, y que es resistente al "mordiente". Los
fotograbados se utilizan en serigrafía y en la confección de circuitos
impresos. Los más valientes quizás se atrevan a crear su propia laca
fotosensible con dicromato amónico y cola de pescado, tras una exhaustiva
investigación en libros eruditos. Con respecto a esto, debe destacarse que
desde que esta nota fue escrita originalmente y debido a la automatización
de los procesos para la fabricación de circuitos impresos, este tipo de
lacas fotosensibles como el Positiv 20 de Agfa han dejado de fabricarse, por
lo que no se encuentran ya en ningún comercio, y las utilizadas en
serigrafía son también de difícil obtención; pero la firma
norteamericana Micro Mark vende un set para realizar fotograbados con todos
los componentes químicos, y vende también todos estos componentes por
separado (ver en www.micromark.com).
- Revelador: En el
caso del Positiv 20 se emplea solución de Soda Cáustica a 15 gramos por litro
(es mejor que 7 gr./l, como dice en el prospecto).
- Fuente de luz
ultravioleta. Si no vamos a ganarnos la vida haciendo fotograbados no hay que
comprar una lámpara ultravioleta de $8.000 ni una lámpara de mercurio. La luz
solar es mejor que cualquier otra cosa. Si está nublado hay que aumentar la
exposición.
- Mordiente: Olvidar
el mordiente Holandés, Acido Nítrico, Mezclas de H2O2+HCL, etc. Lo mejor es el
Cloruro Férrico al 40% (400 gr./litro), ya que es un mordiente noble, de
efecto previsible y poco tóxico. El inconveniente es que es muy sucio (sí no
supiéramos que estropea la pintura sería ideal para imitar óxido y herrumbre).
Cuando el Cloruro Férrico se satura con sales de cobre es posible regenerarlo
con Agua Fuerte (HCl) al 30%.
Manos a la obra
1. Dibuje
la plantilla del fotograbado en la computadora. Verifique bien las medidas, la
escala, etc. El dibujo tiene que ser en blanco y negro. Lo de los tonos de gris
no sirve en la fotograbación, aunque hay algo semejante en técnicas de
serigrafía que se llama tramas, pero cuyo resultado final es impredecible en el
tema del que hablamos. Recomiendo imprimir un borrador e imitar el fotograbado
final como si se tratara de un recortable para verificar si las medidas son
correctas, etc.
Hay que asumir ciertas leyes en
el diseño. Los "agujeros" o "líneas" con un grosor inferior al grosor de la
lámina nunca excavarán el metal por completo, pero esto puede ser útil para
imitar paneles. Si hacen una rejilla, las tiras tienen que ser un 20% más anchas
de lo que quieren que sean, ya que existe un cierto componente de corrosión
lateral que adelgazará las tiras más de lo previsto.
- Imprima la
transparencia con el dibujo del fotograbado en alta calidad de impresión.
Figura 1.
Plantilla impresa en transparencia adhesiva para impresora de chorro de
tinta.
- Prepare el metal
para darle la capa fotosensible. Límpielo con amoníaco para evitar las huellas
digitales y las manchas de grasa.
- Dele la capa
fotosensible. En el caso de los sprays tipo Positiv 20, es recomendable seguir
las instrucciones del fabricante. Hay que aplicar una capa tenue en zigzag,
situando el spray a 20 cm y balanceando suavemente hasta conseguir una capa
uniforme. Todo esto debe hacerse en penumbra, evitando la luz solar. Deje
secar 24 horas o más, o bien puede meterse en un horno normal durante 20’ a
60ºC. Cuidado con no ventilar bien la cocina, ya que tiene un olor raro y
penetrante.
- Exposición de la
plantilla. Tiene que pegar la transparencia a la capa fotosensible sin que
queden huecos. Por eso las transparencias adhesivas son ideales. Otra
posibilidad es utilizar un cristal como plancha. El tiempo de exposición no
tiene reglas fijas cuando se usa luz solar, pero con 30 segundos bajo luz
directa suele ser suficiente. Hay gente que utiliza bombillas incandescentes
de 200 W (los halógenos actuales son ecológicos y carecen de rayos UV):
Recomiendo hacer pruebas de exposición hasta dominar la técnica.
- Revelado. Al
revelar apreciaremos el fracaso o el éxito. Si la imagen se desvanece, es que
la exposición ha sido excesiva. Si tarda mucho en aparecer la imagen (más de 2
minutos) y sobre todo, si no se aprecia el brillo del metal en las zonas
expuestas a la luz, las que no tienen dibujo, es que la exposición es
insuficiente. Mucho más traicionera es la sobreexposición no aparente,
quedando en las zonas negras un picado invisible por el que actuará el ácido y
el fotograbado se llenará de agujeritos. Nunca usen una concentración excesiva
de revelador cuando este sea NaOH.
- Lave los restos con
agua corriente, pero no se les ocurra frotar con pinceles o abrasivos.
Figura 2:
Plancha de latón tras haber realizado la exposición y el revelado.
- Cubrir la parte
trasera de la lámina de metal con esmalte de uñas o laca, que evite la acción
del mordiente. O podemos dejarla sin cubrir y exponerla al mordiente, lo que
disminuirá el grosor de la plancha, asumiendo el riesgo de que no quede
homogéneo.
- Sumergir la plancha
en la solución de cloruro férrico. El siguiente consejo justifica este
artículo, ya que todo lo anterior se puede encontrar en referencias
bibliográficas: El lado con el dibujo fotograbado tiene que estar horizontal y
mirar al fondo del recipiente, pero jamás apoyarse en él, es decir, tiene que
flotar boca abajo. Ello se puede conseguir con taponcitos de corcho o
poliuretano a modo de flotadores. De esta forma, las sales de cobre insolubles
caen al fondo y la velocidad de grabado será homogénea. De otra forma, las
sales de cobre pueden inhibir la reacción localmente, y así encontraremos
zonas excesivamente grabadas junto a zonas incompletas. Vigilen periódicamente
el proceso. Para una plancha de 0,1 mm se emplean aproximadamente 2h en
conseguir un grabado completo.
Figura 3:
Se muestran los fotograbados de la rejilla del M3 Stuart versión gasolina y de
las rejillas de ventilación del AMX-13 de Heller.
- Limpie los restos
de laca con acetona y el fotograbado estará listo.
Efecto
3D
Conseguir un efecto
tridimensional, con zonas prominentes como tornillos, etc., exige realizar 2
plantillas y repetir el proceso de fotograbación por duplicado, dejando
protegidas estas zonas prominentes (sólo se dibujarían los tornillos) y
produciendo un grabado incompleto que adelgaza el resto de la plancha. Luego se
vuelve a imprimar la plancha con laca fotosensible y se protege todo el dibujo,
realizando el grabado completo. Quizás existan métodos alternativos usando
tramas y concentraciones decrecientes de mordiente, etc.
Fotograbado por
ambas caras
Es el idóneo, pero difícil de
conseguir al tener que cuadrar dos imágenes especulares a ambos lados de la
plancha. Ambos dibujos tienen que ser exactos y ajustarse exactamente a la
plancha con idénticos márgenes.
Fotograbado en
aluminio
Igual a lo descrito, pero
tengan cuidado de reducir la concentración del mordiente, que debe ser al 20% o
menos, por que de otra forma produce una intensa reacción exotérmica.