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F4U - 1A "CORSAIR" |
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Por
Introducción.
El VF-17 (Jolly Rogers) fue el segundo escuadrón de la Marina de los EEUU en
entrar en combate en la guerra del Pacífico con los nuevos Corsair F4U. Su base
de operaciones fue Ondonga, en el archipiélago de las Islas Salomón, donde se
establecieron en octubre de 1943. Desde entonces, fueron asignados a diferentes
misiones de ataque, intercepción y escolta, pero una de las labores más
destacadas de este escuadrón fue la de demostrar la adecuación del Corsair para
las operaciones desde portaaviones, operaciones que finalmente fueron
autorizadas en abril de 1944. Sin embargo, el Corsair ya se había ganado su
lugar en la historia como avión de base en tierra, desde donde realizó sus más
exitosas misiones contra objetivos japoneses.
El Corsair F4U es uno de los aviones más controvertidos de la IIGM. Mientras algunos aseguran que podía vencer probablemente a cualquier avión enemigo o incluso aliado, otros sostienen que esos argumentos estaban sobredimensionados. Era un avión grande y pesado, duro en sus mandos, lo que requería esfuerzo muscular constante y que, además, sufría de problemas crónicos de pérdidas de aceite y carburante. En contraparte, podía absorber grandes castigos por parte del enemigo (aunque recordemos que, hasta la aparición de aviones como el Ki-84, los aviones japoneses no destacaban precisamente por su pesado armamento), poseía un motor extraordinariamente poderoso (2.800 hp) y estaba muy bien adaptado a las pésimas condiciones operativas de las islas del Pacífico.
La maqueta.
La maqueta que se presenta corresponde al kit de Revell en escala
1/32. Aunque promocionada como F4U-1D, se trata en realidad de la versión
F4U-1A. En mi opinión es una buena realización. Está proporcionada a escala y,
aun armándola de caja, sin mayores modificaciones, luce muy real, muy bonito y
porqué no, muy impresionante. Se trata de un viejo kit que Revell lanzó en 1970
y por más de 30 años fue el único Corsair en esta escala, hasta la reciente
aparición de la serie de Trumpeter. He leído por ahí que el kit en sí mismo no
ha sufrido modificaciones a través de los años a excepción de las calcas, el
dibujo de caja y las instrucciones. Lamentable; algunas partes sí debieron
haberse cambiado porque son de pésima calidad, como veremos más adelante. Creo
que si no se lo hizo, fue simplemente porque no hubo otra marca de la misma
escala que compitiera en el mercado. Debido a que yo no utilizo fotograbados, ni
piezas de resina ni nada parecido, todas las partes desechadas debí construirlas
a mano. Yo deseaba conservar una de las versiones propuestas en caja, la volada
por el Teniente Merl “Butch” Davenport del VF-17 y apodado “Lonesome Polecat”,
de modo que comencé a reunir la información necesaria para su construcción.
La
construcción.
Mi intención era trabajar motor e interiores, pero sin romper la forma clásica
del hermoso perfil del Corsair. No quería la “maqueta abierta por todas partes”.
Decidí entonces comenzar por el fuselaje, abriendo el panel izquierdo para
mostrar parte del motor (Figura 1), lo que obligó a construir una panel vertical
que separara este compartimiento del habitáculo y sobre el cual se debía apoyar
el tanque de aceite, el sobrecompresor, la bancada, etc. Luego le tocó el turno
al panel ventral del carenado del motor. La idea era que pudiera exponerse la
maqueta mostrando su motor con y sin el carenado principal. Luego construí los
paneles laterales del habitáculo, los cuales son estriados y gruesos. Fueron
hechos a partir de una lámina de plástico de unos 2 mm de espesor (Figura 2).
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Hecho esto continué con el trabajo del motor radial. Aquí se me presentó una tentadora alternativa. Ocurre que el motor que impulsaba esta versión del Corsair (Pratt & Witney R-2800) era el mismo que impulsaba el Hellcat F-6F. El excelente kit de Hasegawa 1/32 del F-6F viene con una de las mejores representaciones de este motor, exquisitamente detallado. En realidad, el motor de nuestro Corsair no está nada mal y de hecho ha recibido muy buenas críticas, pero el del Hellcat está mejor. Yo poseo este F-6F de Hasegawa, el cual he recibido de segunda mano hace años… y cuyo motor apenas se veía ya que estaba escondido dentro de su carenado. Pensé: “es una lástima que un motor tan hermoso esté oculto” y se lo coloqué al Corsair, mientras que el motor de éste fue al Hellcat. Un enroque. El problema fue que yo deseaba detallarlo y para eso tuve que desarmarlo por completo para empezar de cero nuevamente, lo cual fue muy dificultoso (Figura 3). Una vez reconstruido le fabriqué el cableado eléctrico, salidas de escapes, etc. Claro que el cambio de motores me obligó a dedicarle tiempo extra al Hellcat para enmendar los “daños en combate”, pero creo que valió la pena. Finalmente, el Pratt & Witney R-2800 quedó listo para su montaje en el fuselaje (Figuras 4 y 5).
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Una vez unidas ambas partes del fuselaje, procedí al montaje del motor y construcción del resto de los accesorios del motor que van ubicados detrás de éste. Decidí hacer este paso con el fuselaje ya cerrado porque debido a la cantidad de elementos que contiene este panel, no quería encontrarme con la sorpresa de que los fuselajes no se unieran correctamente. Finalmente, las uniones no presentaron problemas y los interiores podían apreciarse razonablemente (Figura 6).
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El paso siguiente fue la construcción de los interiores de cabina; en especial, del tablero de instrumentos. En primer lugar escaneé el soporte plástico del tablero original para tener la medida exacta del nuevo tablero que iba a construir. Luego, con el programa de diseño Corel Draw 12 dibujé uno por uno todos los instrumentos utilizando como referencia fotografías y esquemas de publicaciones. Esto lo hice sobre el motivo escaneado para conservar las medidas originales. Luego imprimí en láser los instrumentos sobre una transparencia, a la que pinté por detrás con acrílico blanco para resaltarlos. La ventaja de este método es que no requiere de la fabricación de los “cristales” de los instrumentos, porque ese efecto es logrado por la misma transparencia (Figura 7). A continuación recorté el contorno del panel, lo pinté de negro y pegué por detrás del mismo la película transparente con los instrumentos (Figura 8).
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Por último recorté la cubierta frontal del panel perforando los orificios correspondientes a los instrumentos. Esta lámina iría pegada sobre la hoja de acetato transparente.
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